miércoles, 16 de abril de 2008

“No soy una mujer golpeada, ¡soy golpeadora!”

En su disco nuevo, “Hija del rigor”, esta rockera de 48 volvió canciones los pormenores de una historia amorosa que la tuvo a maltraer. Pero ya no, parece, según lo cuenta en esta nota donde aclara que no lee diarios, vive “en la luna” y es bastante bipolar. Además, confiesa que sufre, sí, pero también pega.
Entre la Fabiana de las fotos del nuevo disco y la Fabiana real, desparramada en un silloncito de su casa del Tigre, hay todo un universo. La primera está sangrando por la boca, aparentemente debido a una piña importante, y muestra una curita sobre la ceja izquierda, y una rodilla y una muñeca mal vendadas (y hay más rastros de eritrocitos en trozos de gasa sucios, diseminados en el booklet). Una mujer muy lastimada. La otra Fabiana está espléndida, ríe a carcajadas, deglute pasas de uva y una cerveza helada (del pico de la botella) y cuenta, a velocidad supersónica y sin ningún tipo de hilación, sus actividades pasadas, presentes y futuras. “
Lo que digo un día lo desdigo al otro día”, confiesa con respecto a su actual novio, de quien habla sin que se le pregunte, aunque no quiera revelar más datos del mozalbete en cuestión. “Vienen y van terremotos y tormentas, pero para mí hay amor, y es mi mejor amigo y mi mejor amante; vamos y venimos, pero no me importa. El otro día dije en una nota (en la revista Gente) que nos habíamos separado, pero ya no es así. La edad de él no te la voy a decir. Yo no pregunto la edad. Son encuentros”.

A este señor le compuso Una tregua, el primer corte del flamante álbum Hija del rigor que devuelve a la Cantilo a su función de compositora, luego del megaéxito que obtuvo cantando clásicos de otros en Inconsciente colectivo

(vendió 50 mil unidades y que le valió un premio Kónex, un Gardel y dos nominaciones al Grammy latino). La mujer de 48 años aclara: “Yo tampoco tengo edad. Soy señorita y soy señora. El rock & roll nos pone en ese lugar. Tener o no tener edad… Es una cuestión de elección”.

¿Qué dice tu tatuaje en el brazo?

Dice “Algo más será revelado”. Me lo hice cuando en 2001 entré en un grupo que no puedo nombrar porque es Anónimo (se ríe). Yo de ahí entro y salgo, la verdad. Porque yo digo la verdad. Esta hija del rigor dice la verdad. El rigor hace a algunos mentirosos, y a otros, como yo, adictos a la verdad. Igual, yo soy adicta a todo. Como dice una amiga mía: en vez de atea, yo soy tea: creo en todo. Me das una caja de bombones y me la como entera. Bueno… hay otras cosas a las que ya no soy tan adicta.

A pesar de la imagen de mujer herida que muestra la tapa del disco, no parece que te cuadre bien la victimización.

La posición de víctima no es sana. La víctima tiene pensamiento circular y le echa la culpa al otro. Y si uno dice: “A mí siempre me pasan estas cosas”, eso no es bueno, porque las atraés. Ahora se están difundiendo cosas de química, de física; no, me equivoqué: de física cuántica, sobre lo que realmente está sucediendo con tu aura y todo lo demás. Lo que uno dice y hace, es lo que atrae las cosas. Entonces, si un tipo repite: “Soy pobre, soy pobre, soy pobre”, va a seguir siendo pobre. Hay que hacer un esfuerzo. A mí me cuesta mucho, en lo emocional, salirme de abandonos y de esas cosas, pero ahora estoy mostrando algo diferente. Las fotos del disco no tienen que ver con una mujer golpeada, sino con una mujer que se lleva todo por delante. Espero que lo entiendan. Yo no soy una mujer golpeada, soy una mujer golpeadora. Tengo que confesarlo.

¿Lanzamiento de ceniceros?

No, yo pego. Y se arman unos quilombos espantosos. Dejémoslo ahí. Hay muchos que se van a reír leyendo esto, saben muy bien de lo que estoy hablando. Varios.

Ojalá no hayas mandado a ninguno al hospital.

No, no, no, no, no… Mmm. ¡no sé! Dejémoslo ahí (carcajada).No, al hospital no, al hospital no… A la guardia, sí.

Cada una de las canciones del nuevo CD tiene una historia, grande o chiquita, que Fabiana se divierte narrando con pelos y señales. Por la galería de musas desfila media docena de ex novios, una abuela adorable (Totó), ciertas galletitas alucinógenas (Cookie Trip), una sesión de masajes, y hasta un viaje en el tiempo hasta 1986, cuando Fabi acompañó a Fito Páez a un recital del rosarino en Río de Janeiro y debieron afrontar juntos la peor de las noticias.

¿”Brujos” está compuesta desde entonces?

En parte, sí. Fito y yo nos enteramos en el Brasil de que habían matado a su familia. Volvimos enseguida, y en la pared de mi vieja casa de Pampa y Estomba había una pintada en letras rojas que decía Fuera, perra; Fuera, burra. Yo me lo tomé como algo personal, por supuesto. Era demasiado para ese momento. Y en Brujos hablo de toda esa gente que te tira mala onda. Mi papá me dice: “Fabiana, por favor, usted no sabe lo que es…”

¿Tu papá te trata de “usted”?

Sí, nos tratamos de usted. Por parte de mi mamá somos Pueyrredón; César Banana Pueyrredón es mi tío, es primo hermano de mi mamá, hijo de Richard Pueyrredón, hermano de mi abuela Totó. Por parte de mi papá somos Cantilo, pero papá heredó el trato de los Pueyrredón. Los Pueyrredón son geniales; mi abuela cantaba… Son todos zarpados.

Incluiste dos letras de tu mamá en este nuevo álbum.

Mi mamá es una mujer loca total. Cuando yo era chica ella estaba reloca, pero bien, mucho nervio. Es muy inteligente, porque supo evolucionar y se convirtió en escritora. Ay, la amé tanto. Después nos cagábamos a trompadas, pero amé a mi madre con devoción.

¿Qué te pareció “¿De quién es el portaligas?” (la película de Fito Páez)? De entre los personajes femeninos, ¿quién se supone que hace de vos?

Me pareció, más que buenísima, excelente. La vi siete veces. Para mí su primera película fue genial, pero ésta es superior; la otra era más cine europeo… esto es más argentino. No hay nadie que haga de mí: es una mezcla. Lauri (Laura Casarino, ex Twist) y yo estamos mezcladas. Yo lo puedo decir: las anécdotas son todas reales, pero a veces están cambiadas; a veces yo soy ella, y al revés. El personaje que podría ser un poco yo es el de Leonora Balcarce, la que habla rápido y sin parar. Y yo actúo como psicoanalista de ella, es decir, como psicoanalista de mí misma (se ríe).

Luego del gran suceso de “Inconsciente colectivo”, si tuvieras que elegir, ¿aún te quedarías con tus discos de temas propios?

No, no, no. En este disco yo estuve medio emperrada en no cantar temas de otros, pero meter un tema divino de Cerati en otro disco, ¿por qué no?

¿Cómo vas manejando el hecho de, a esta altura, ser algo así como una… leyenda?

Yo no sé nada de mí. No sé lo que pasa, lo que sale en los diarios. Nunca leí un diario. Igual, con la fama yo tengo una cosa: no me doy cuenta, vivo ¡en la lunaaaa! (grita). Me dicen que soy una leyenda del rock, y me encanta, porque una parte de mí tiene baja autoestima. Necesitaría creérmela, en este momento. Estoy un poco fuera de eje. El 2007 fue un año muy bravo, me costaba despertarme… yo soy como muy nerviosa, ¿viste?, medio bipolar… ¿Pero sabés por qué no me di cuenta de esto de la fama? Mi cumpleaños es el 3 de marzo. Para mí, el año empieza en marzo. Yo ahora trabajo, después me tomo unas vacaciones, y ahí empieza el año.

¿Y ahí te vas a dar cuenta?

Claro.



CLARIN.01/08
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Viernes 28 de diciembre de 2007.LA VOZ




"Soy una pobre mina que hace discos"



La cantante publicó el autobiográfico disco "Hija del rigor" y asegura que encontró su lugar en el mundo. "No me importa nada de nada", dice.



Germán Arrascaeta
De nuestra Redacción




Tras 15 minutos de charla entrecortada, Fabiana Cantilo llega a la siguiente declaración: “Estoy en un plan muy espiritual, en el que lo que dicen los demás me importa un huevo. Soy una pobre mina que canta y hace discos. No mato nenes, ni piso gatitos. No mato gente. Pero se la agarran conmigo como si hiciera todas estas cosas”.
Todo viene a cuento de la promoción de Hija del rigor, un disco autobiográfico publicado hace días y que devuelve a Cantilo al terreno de las canciones inéditas.
Vale recordar: el antecedente más inmediato de la artista es Inconsciente colectivo, un homenaje (de cámara) al rock nacional que la reposicionó. “Es medio raro cómo te escucho”, es lo primer que dice “Fabi” después del saludo de cortesía, que surge desde la sala donde se hacen todas las entrevistas telefónicas del diario.
–Si te digo que me gustó el disco, ¿me escuchás?
–Esperá que voy a probar afuera, con la señal. Hay un montón de gente, un calor de cagarse. ¿Decías?
–¿A qué viene el título?
–¿A qué va a venir? A qué es lo que soy. ¿Quién no es hijo del rigor? Se me ocurrió Hija del rigor porque estaba bueno, ¿no?
–Bueno, uno puede suponer que te gusta que te pongan los puntos...
–No me psicoanalices. El título encierra todo lo que pienses que puede encerrar.
–En la canción “Brujos” cantás “estoy viva por fin para seguir, para seguir”.
–Cómo, no te entiendo. ¿Sabés que tenés que alejarte del micrófono? ¿Qué me decías?
–Algo sobre “Brujos”...
–Sí, digo “estoy viva por fin para cumplir”. Cumplir hace referencia a la misión divina.
–¿Cuál sería esa misión?
–Contarle cosas a la gente que me escucha y no llenarme de plumas yo sola. Tiene otra historia la canción, igual.... A Brujos la hice cuando le mataron la familia a Fito (Páez). Toda la primera parte tiene que ver con eso, y la segunda, con todo lo que creo que existe. Tengo una misión, cantarle a la gente y avivarla en un par de cosas. Aunque yo esté avivada o no, o me dé fiaca estarlo.
–En “Nada malo”...
–¿Vamos a analizar tema por tema?
–No, sólo rescaté frases.
–La respuesta debería haber sido no vamos a analizar tema por tema. Bueno, Nada malo lo hice en la época de Información celeste, que vendría ser 2002. Información celeste... ¿Sabés? Información celeste, todos temas míos, disco que hice antes de cantar temas de otros. Y ahora volví. ¿Sabías eso? Porque es muy importante para mí. Muy. ¿Pero qué me habías preguntado?.
–“Nada malo” dice “al destino me lo marco hoy”...
–Esperá, me voy a sentar en el pasto. ¿Habrá hormigas? Este tema lo hice hace mucho. Y era una joda. A veces escribo por musicalidad, otras porque tengo que decir algo. A veces me salen letras en español, otras en inglés. Mezclo, aprendí a usar pro tool. Soy grande, cada vez más.
–¿Pero te interesa el futuro?
–Hoy es el poder. El mañana se fue y el futuro no vendrá. Si seguimos pensando como idiotas, vamos a seguir viviendo como idiotas. Siguiente pregunta.
–¿Qué onda haber visitado a la Mona en el Luna Park?
–Estaba en pedo y todo el mundo me escrachó. ¿Te llegó algo al respecto?
–¿Te puso mal eso? –Me chupa un huevo. Una cerveza de más, una cerveza de menos no me cambian. Que tire la piedra el que esté libre de culpa.


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FABIANA CANTILO una rockera total.

Hija del rigor es el nuevo disco de Fabiana Cantilo, esa música que viene atravesando la escena del rock nacional desde los ‘80 sin dejar, prácticamente, etapa o estilo por probar. ¿Qué mejor excusa, entonces, para hablar con ella sobre sonidos, ropa y alrededores?
En la portada de Hija del rigor, su nuevo disco editado por Sony BMG, Fabiana Cantilo aparece retratada por Nora Lezano y Sebastián Arpesella con maquillaje de una curita pegada a la frente, justo sobre la ceja derecha y debajo del flequillo rockeado. Además de rouge color rosa casi piel, junto a la comisura izquierda hay también una gota de sangre (simulada). En la contratapa, arrodillada, y vestida con atuendo de microshort, remera negra, medias al tono y botitas en punta con detalle deportivo, Fabiana luce como accesorio –junto al tatuaje con policromías y estampa de sirena que ocupa todo su brazo– una venda médica atada a la rodilla y otra a una muñeca.
En los interiores del booklet y el arte del disco hay una venda con print ensangrentado plus un bello retrato, ya sin efectos especiales de violencia, en que posa con remera escotada y aire de diva rocker.
“¿Qué representa para vos: que yo soy golpeada o que me llevo todo por delante?”, pregunta Fabi C. a la cronista y luego ella misma responde. “Porque soy golpeadora, golpeo a los hombres, es una catarsis, y estoy sacando afuera mi violencia. También tiene que ver con que vivo golpeada por el escenario, estoy toda reventada. Y con que en la sala de ensayo siempre me llevo algo puesto, o alguna trompis me dan… Visualmente, Hija del rigor es el mundo del rock y sus vendajes y también habla de vivir bajo presión y cometer los mismos errores.”

Fuera de las ironías políticamente incorrectas y las enunciaciones espontáneas que irrumpen mientras se pasea por los interiores y el jardín elegante del bar Madame Croque –junto al Museo de Arte Decorativo–- caminando, descalza, en vestido blanco casi hippie chic y de largo mini, pide una cerveza pero bien helada. También un té con jengibre y un plato de quesos. Y con el mismo tono atorbellinado, gracioso, pide a alguna de sus asistentes que le alcancen los anteojos para ver de cerca y de lejos, o que atiendan su teléfono.
En las catorce canciones de Hija del rigor, Cantilo hace un homenaje y habla de la familia. Dos de las canciones, “Vientos del Oeste” y “Tercas palanganas”, tienen letras firmadas por su madre, Silvina Luro; una tercera, “Zamba para Totó”, está dedicada a su abuela y otra, que fue escrita por el poeta Fernando Noy, homenajea a “Maricel”, una amiga y ex manager que murió. Hay también alusiones muy rockeras: “Se me acusa de ser parte del bardo del rock, ¿y qué?”, canta en “Una tregua”, con atmósfera de arreglos de cello, violines, bandoneón y abundancia de guitarras acústicas.
Hay muy buenas aproximaciones al folk –Cantilo conoce e incursiona en el género desde la infancia– y varios hits: “Mago en prosa” es uno de ellos, además de la canción que da título al álbum, “Hija del rigor, alumna muy torpe, hago todo mal y solo aprendo a los golpes”.
¿Cómo decidiste incorporar letras de tu mamá?
–Es que mamá hace mucho que escribe pero no la reconocen. Y yo una mañana agarré dos hojas de sus papeles y decidí ponerles música. Justo tenía dos temas que compuse con Marcelo Capasso –uno de los productores del disco–-, que aún no tenía letra, y entonces le cambié algunas cosas y las hice entrar. Ella no entendió nada, pero no importa. Mirá que hay días en que me dice “hija ¿cómo va tu trabajo?” y yo le respondo “¡mamá, soy Fabiana Cantilo”!
Proponés hacer una huelga de dos días en el Obelisco hasta que un chico vaya a buscarte y hacés referencia de las veinte llamadas por día que podés hacer a un hombre… Las canciones te ayudan a burlarte ¿de tus modos de flirt y conquista?
–Me río de mi parte obsesiva hacia los hombres, empecé hace muy poco. Todavía no sé si me liberé o si estoy peor. Si mejora lo contaré, yo tengo mucho humor al respecto, pero la vida es difícil. Y a veces me siento muy mal y necesito decirlo.
Luego de haber hecho revisionismo del rock nacional en tu disco anterior (Inconsciente colectivo), que anticipó el actual furor del retro rock, ¿cómo recordás con mirada retrospectiva a las Baby Biscuits, la banda de mujeres que tocó junto a los Redondos y fue invitada también al Ring Club de Melingo y de Seru Giran?
–De las Baby Biscuits tengo el recuerdo de que fue lo mejor que hice en toda mi existencia, tanto a nivel creativo como vinculado con la vanguardia, aunque creo que no lo entendieron en ese momento. Me gustaría convocar a Viviana Tellas para que haga la puesta del show de presentación del nuevo disco, que se hará en marzo. Nos recuerdo vestidas de marcianos, de secretarias, o con un botiquín, y que yo salía con una peluca morocha. Los paneles pintados siempre estaban presentes como escenografía de los shows, a varios los pintaba Viviana y algunos los hacía yo. Porque soy dibujante, lo hago habitualmente. Para los interiores del booklet del último disco yo diseñé las páginas de cada canción.
¿Y sobre la estética que acompañó a tus discos entre los años ’80 y la actualidad?
–Vamos disco por disco, por algunos. El primero fue en Los Twist, donde yo no tuve nada que ver con la estética sino que fueron Pipo Cipollati y Dani Melingo y también Diana Nylon, en verdad fue ella quien tiró la idea de la new wave, venía de vivir en Holanda y anticipó estéticas. A los 19 años yo estaba sentada en la plaza de San Isidro vendiendo artesanías y apareció Sergio Aisenstein, el futuro dueño de la disco Nave Jungla. Era el marido de Diana y así los conocí. Después me llamaron a mí como mujer de Los Twist, ahí me ponía cualquier cosa, vestidos que me compraba mi mamá o el corpiño de una bikini. Hacía cualquier cosismo y el cualquiercosismo siempre era minifalda para tapar el culotte, así instauré la minifalda. En Fabiana y los perros calientes (198 yo iba a estar mirando a un televisor junto a Gabriel Carámbula pero nos peleamos y salí yo sola. A esa tapa la hicieron sin preguntarme, me parece un opio, pero no importa, el disco es buenísimo y estuvo producido por Fito. Por entonces yo estaba muy rubia tipo Blondie. Para Golpes al vacío (1994) hice fotos en Nueva York, pero usaron unas distintas a las que yo quería, hubo una mala interpretación y parezco Bugs Bunny. En Sol en cinco (1995), la portada sí fue mi idea pero la pusieron acostada: ahí estoy empezando a hablar de mí y de la ecología. Para Inconsciente colectivo (2006), a Afo Verde, el productor, se le ocurrió que yo saliera como la famosa portada de Almendra, con la gorrita (a rayas rosas y blancas) y cuando hice las fotos parecía la Tortuga D’Artagnan. Y como yo me cubrí haciendo también fotos de prensa durante las sesiones en estudio, a la portada fueron las de prensa.
Volviendo a la construcción del estilo para salir al escenario y la minifalda évasée como constante decisión de vestuario, algo que te representa tanto como a Patti Smith la representa la camisa blanca, ¿tenés una colección de minis? ¿Quiénes fueron tus vestuaristas?
–Sin querer y para mostrar las gambas y tapar el culo armé este estilo. Hubo una época en que mamá me acompañaba a ir de compras porque yo no soy chica de shopping y me acuerdo de que cuando me invitaron a tocar con Charly en Clics modernos me dieron plata y con mamá elegimos unas botas muy raras pero de arpillera. Después, en Algo mejor, al vestuario lo hizo Adriana San Román, y también trabajé con Sonia Lifchittz para un show en el teatro Broadway. Me importa mucho estar cómoda para moverme, todo el último invierno estuve con tailleur de paño y un corset pero con zapatillas, y al look lo armó Claudia Rojas, mi vestuarista hace tres años. Me encanta porque ella me da mucha libertad, mantuvo mi estilo, no me quiso cambiar sino trabajar en mi estilo pero mejor. Hace unos días me puse un vestido rojo de raso strapless diseñado por Natalia Oreiro, me sentí divina. Para los shows de verano estaré usando varias minifaldas, una de cuero blanca, otra de charol roja y tengo una botas tipo Marilyn Manson. Nunca forjé ninguna personalidad aparte: en mí, la construcción del personaje no existe, yo salgo, me paro y canto. La que posa en Hija del rigor no es ningún personaje, soy yo.
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Soy hija del rigor, no de la lágrima”.
Después de resucitar hitazos ajenos en ese homenaje al rock nacional que fue “Inconsciente colectivo”, Fabi Cantilo tragó coraje, se volvió a llenar de fichas (buenas vibras, excelente gente cerca) y sacó a la superficie un nuevo disco de canciones propias: “Hija del rigor”. Tremendo título para estrenar una madurez musical que la vuelve a colocar en las radios, en los mp3 y en los escenarios del país.


Por Marian Guzzante (mguzzante@losandes.com.ar)

Adrenalínica y simpática como siempre, Fabi agarra el teléfono.“Uffff, pará, dejáme que respire...”. Va por Buenos Aires con 40 grados y pide un trago de coca. De entrada nos confía: “¿Querés que te cuente algo? Mi vida personal es un desastre”. Pero apenas lo dice, la diva del rock levanta el ánimo, como por arte de Speed: “No importa, no hablemos del amor, ya está con el amor, hablemos del disco, que está buenísimo”. Es genial hablar con ella, porque encara los temas sola, antes de que te salga cualquier pregunta obvia: “Podría haber hecho un ‘Inconsciente 2’, pero yo quería hacer lo mío ¿viste? Es así, cada uno tiene su misión en el mundo y bueno, la mía es ésta: quería hacer mis canciones de una vez, ya está”. Hay algo de satisfacción artística que la tiene al palo. Y un poco de electricidad personal. Es que Fabi Cantilo no puede parar: sabe que “Hija del rigor” es una apuesta grande para esa carrera musical en la que está desde hace 20 años largos. ¿20 años? “Y más”, dice esa chica poderosa que pudo sobrevivir a los ‘80, “yo canto desde los 3, nena”.El arte de tapa de “Hija del rigor” es bastante fuerte para ser un álbum pop: en primer plano, aparece su cara herida, tipo mujer golpeada. “Pero golpeada por la vida ¿eh?”. En eso, la ex corista de Charly dice: “Soy hija del rigor, no de la lágrima”.-No sé por qué, pero tu cara me hizo acordar a Linda Hamilton en “Terminator 2”...-Ah, no... buenísimo. Tipo heroína.-Tipo heroína del Apocalipsis.-Bueno, es que yo sé algunas cosas que van a pasar... (tira tipo astróloga). Les digo a todos: prepárense para el 2012.Muy fácilmente, la charla se nos va a la quinta dimensión, pero una frase del evangelio según Fito Páez nos saca rápido: “Ya está con eso de futurizar la mierda: Dios sólo quiere que seamos felices”. De a poco, nos va quedando claro que Cantilo va a aprovechar la entrevista para bajar línea acerca de la vida, de muchas cosas que ha aprendido a los palos, hija del rigor al fin. ¿Cantilo zen? Más bien, ideas de una muchacha trabajosamente madura, expuesta a su propio karma: “Nadie me soporta”. Aún así, tiene el suficiente despeje para buscar antídotos contra la mala onda. “Las mujeres deben buscar una profesión que las llene, sin depender para nada de los hombres”. Y más: “Las amas de casa tienen que cobrar un sueldo para poder independizarse, salir a hacer sus cursitos, esas cosas”. Y más: “He aprendido una cosa fundamental en mi vida: ahora sé rodearme y sé a quién delegar”.
-Te rodeaste bien para este disco...-Totalmente. Trabajé con los mismos productores de “Inconsciente”: Marcelo Capasso y Cay Gutiérrez. Afo es un productor increíble, seguramente porque también es músico. Un productor puede sacar lo mejor o lo peor de vos. Él sacó lo mejor.
-¿Y cómo nacieron estas canciones?
-No se sabe (risas). La cosa es así: yo grabo, grabo, grabo. Venía componiendo en un grabadorcito de mierda, después tuvieron que pasar en limpio todo ese material. De cuarenta canciones elegimos catorce.
-¿Todas tuyas?
-Hay dos letras que son de mi mamá: son las canciones más locas, vas a alucinar. Una se llama “Viento del oeste”, la otra, “Tercas palanganas”.Silvina Luro se llama su madre y ésos son poemas que Fabi encontró y decidió ponerles música.
-¿Sos demasiado perfeccionista con tus temas? ¿Te volvés maniática?
-Noooo... ¿qué es lo perfecto? Es difícil escribir en pretérito perfecto.De golpe, por impulso, se pone a cantar un rato: “sólo por hoy/ todo por hoy/ todo pasa”... Nos dice que alguien, en alguna parte, va a entender esa letra
.-¿Te afectan las críticas?
-No te voy a decir que no me importan, pero intento que no me toquen. Por ejemplo, cuando salió “Inconsciente”, Fito me mandó un mail (él que es un re maestro ciruela... para bien, claro) y me felicitó. Con eso, para mí ya está.
- ¿Y a qué otras mujeres de la música admirás?-Uy, hay muchas: Liliana Herrero, Hilda Lizarazu, Laura Casarino...Fabi está seca de hablar, pero sigue dando nombres. Al final de la lista remata: “Somos el sexo fuerte”. Y no es que sea una feminista ortodoxa, es que sabe que hay mucha traba en el camino. Hay, también, mujeres instrumentistas en este disco: Mariana Cañardo (violín), Paula Sadovnik(cello), Leonora Arbiser (acordeón)...Y está la batería de Javier Miranda, la guitarra acústica de Marcelo Predacino, la percusión de Dani Buira y el bajo de Marcelo Capasso. Su propio clan.
-¿Sigue gira?
-Estoy re ansiosa porque mañana filmamos el video de “Una tregua”. Después vemos... Mendoza, Mendoza, quiero ir a Mendoza.La voz lo pide como capricho, pero el deseo es cierto. Ya es hora de que la “diva del rock nacional” pase por aquí. La mejor excusa sería “Hija del rigor”, este nuevo disco transparente que, según ella misma, “huele a verdad”.


Diario .LOS ANDES .23/12/07


















Fabiana Cantilo presenta su último álbum Hija del Rigor en el Teatro Coliseo el próximo 10 de mayo, a las 21.30 hs.Las entradas ya están a la venta en Ticketek, y van desde los $30 (2do Pullman), hasta los $80 (en Platea).

4 comentarios:

Anonimo dijo...

FABI en la MEGA Promociona HIJA DEL RIGOR. Este es su noveno álbum de estudio y refleja su consagración como la gran compositora y voz femenina del rock nacional.
El sábado 10 de mayo a las 21.30 hs. en el Teatro Coliseo.

Anónimo dijo...

aguante fabi!!!!!...... ahi estaremos el 10.

Kat dijo...

Q Bien! Seria super si pudieran tener mas entrevistas, videos o canciones ineditas. Mucho Exito!

julia dijo...

vamossssssssss por tressssssss!!!! jajaja ,que insaciable por dios .
estaria bueno subir videos ,,,no le parece anonimo?